Read the kungfu novel
HARRY POTTER Y LA FUERZA PÁRSEL
Lugar dedicado a los fans de Harry Potter que quieran participar en la creacion de un séptimo libro, Nuestro Séptimo Libro.
Fecha y hora actual: Lun Mar 22, 2010 6:20 am

Capítulo X: Secreto élfico

 
Responder al tema    Foros de discusión -> Harry Potter y la Fuerza Pársel: SECCIÓN para LEER
Ver tema anterior :: Ver tema siguiente  

Autor Mensaje
JuanKa
Administrador


Registrado: 10 Ago 2006
Mensajes: 52
Ubicación: Linares, ESPAÑA



MensajePublicado: Lun Sep 18, 2006 3:40 pm    Asunto: Capítulo X: Secreto élfico Responder citando

La partida estuvo interesante, pero como siempre, Ron dio un Jaque Mate espectacular a Harry. Ron se había quedado pensando, y dijo:

- Voy a pedirle disculpas a Hermione, mejor que me dé prisa.

Harry se quedó pensativo. ¿Cuándo sería el momento de ir al despacho de la directora McGonagall (no se acostumbraba a llamarla "directora"), para poder hablar con Dumbledore de todo lo sucedido?.

Necesitaba una charla con él, tenía que contarle todo acerca del nuevo horrocrux destruido, tenía que decirle que el guardapelo que tanto les costó conseguir a él mismo y a Dumbledore era falso... aunque le doliera recordarlo.

Se enfureció aún más al pensar que, el esfuerzo de Dumbledore, y su muerte después, había sido en vano.

Al cabo de un rato de estar pensando si debía ir al despacho, decidió que sería mejor esperar un tiempo. No sabía si estaba preparado para volver a hablar con Dumbledore...

"No, de momento continuaré con mi búsqueda de los horrocruxes." Cuando de verdad sienta necesidad de hablar con Dumbledore, no tendré más que ir y pedirle a la profesora McGonagall que me deje a solas con él.

Levantó la cabeza y vio a Ginny alejándose con paso rápido (y según le pareció a Harry, bastante enfadada).

Se había olvidado por completo de que Ginny se había quedado con él desde que Ron se marchó. ¿Habría estado hablándole todo el tiempo mientras él pensaba en sus cosas? ¿O Harry estaba equivocado y Ginny no estaba enfadada, sino que había dejado a Harry solo para poder pensar?

A pesar de que tenía muchas cosas en la cabeza, fue corriendo detrás de Ginny para hablar con ella. En ese momento, era lo más importante para él, y no quería que por culpa de pensamientos en mortífagos, Voldemort o Dumbledore, fueran mal las cosas con ella.

Mientras tanto, Ron había corrido hasta la biblioteca en busca de Hermione.
La buscó desesperadamente, pero no la veía por ninguna parte. Así que decidió regresar a la Sala Común.

Al llegar, se encontró a la propia Hermione, sentada en una de las butacas, al fondo de la Sala. Parecía un poco triste y deprimida.

- ¿Hermione? ¿Qué haces aquí?. Te busqué por toda la biblioteca pero no estabas... ¿Te ocurre algo?

- ¿Eh? No, nada... Me lo pensé mejor y decidí venir a la Sala Común después de coger los libros que necesitaba, se está más cómodo y hay más ambiente... La biblioteca está vacía, y más ahora que apenas hay alumnos en Hogwarts.

Pero Ron conocía demasiado a Hermione como para darse cuenta de que la chica estaba mintiendo...
- Ahora sinceramente, Hermione. ¿Por qué te has venido aquí y no has ido a la biblioteca? Y no me mientas, por favor. Estabas pensativa, y aquí en la mesa no hay ningún libro.

- Está bien. No estaba haciendo nada del P.E.D.D.O. Estaba pensando en nosotros, Ron. No estoy muy segura de lo nuestro. Recuerda que siempre estábamos peleando, y cuando nos volvíamos a llevar bien, era gracias a Harry...

- Pero ahora ya nos hemos dado cuenta de lo que verdaderamente sentimos, Hermione. Yo ya no tengo ninguna duda. Siempre te quise, y si nunca antes hasta ahora te lo había dicho, era por timidez y por miedo a que me rechazaras. Además, ya nunca más nos vamos a pelear... te lo prometo.

- Pero Ron, somos tan diferentes... y tenemos tan pocas cosas en común...

Pero no siguió hablando, pues Ron la estaba besando apasionadamente. Pasó un buen rato hasta que dejaron de besarse. Entonces se reflejó en la cara de Hermione una felicidad que no había sentido en mucho tiempo.
Fue como si aquel beso le hubiera quitado todas las dudas.

- Yo tampoco dudo de lo que siento, Ron. Ya nada podrá separarnos.
- Bien, me alegro. Recuerda que ahora nos tenemos que centrar solo en la búsqueda de los horrocruxes, Harry no puede solo. Por cierto, ¿dónde está Harry?
- ¿No fuiste tú el último en verle? Jugaste con él al ajedrez.
- ¡Ah, sí! Bueno, entonces mejor no lo buscamos, porque se había quedado con Ginny.

Harry corría por el vestíbulo hacía Ginny, que estaba a pocos metros delante de él. La llevaba llamando un buen rato hasta que Ginny se paro y dio media vuelta para ver a Harry. Tenía una cara de tristeza y con lágrimas en los ojos.

- ¿Por qué ibas tan deprisa? ¿Estás enfadada conmigo? Disculpa, es que últimamente...

- No, Harry. Sé que estás muy pensativo, no te preocupes por mí. Es normal, con todo lo que está pasando... me apetecía tomar un poco el aire

- Bien, entonces... ¿no estás enfadada conmigo no?

- No, por supuesto que no, amor.

Harry se llenó de felicidad. Saber que Ginny le apoyaría en todo y nunca le dejaría de lado, le daba fuerzas para continuar por el oscuro camino que se le venía encima. Sentía tanto amor por ella que tenía que demostrarlo continuamente. La agarró, se acercó a ella y se dieron un largo y apasionado beso.

Iban de camino a la Sala Común, y al entrar vieron a Ron y Hermione besándose. A Harry, esa imagen le recordó de cuando Ron y Lavender siempre se besaban. Pero había una diferencia: esa vez, la cara de Ron estaba llena de felicidad, y no se sentía obligado a besar a alguien, sino que lo hacía porque quería.

Ron y Hermione dejaron de besarse y se dieron cuenta de que Harry y Ginny habían entrado en la Sala Común.

- ¡Lo siento chicos, no vi nada, ya nos marchamos! –dijo Harry, apresurándose a salir con Ginny de allí.

Ésta, que no se había percatado del beso de Ron y Hermione, se extrañó de que Harry quisiera salir de allí y le preguntó:

- ¿Qué te pasa?

- ¿Eh? Nada, Ginny. Solo que pensé... ¿por qué no salimos y damos una vuelta por los terrenos?

- No. Me apetece estar aquí un rato.

Ginny notó que Harry evitaba mirar hacia un sitio, y comprobó que era donde estaban Ron y Hermione... muy juntitos y sonrojados.

- ¡Harry! ¿Qué está pasando aquí!

- Bueno, Hermione y Ron estarían... no sé...

Ron y Hermione se fijaron a lo lejos en la cara de asombro de Ginny y fueron corriendo hacia ellos.

- Ginny... te lo podemos explicar –se apresuró a decir Ron-. Verás es que... Hermione y yo... esto...

- Que Ron y yo somos novios –terminó Hermione al ver que Ron no se decidía.

- ¿Qué? ¡Oh! ¡Por fin, chicos! ¡Me alegro de que lo hayas aceptado de una vez por todas, Ron! –dijo Ginny muy entusiasmada.

Ya era de noche, y estaban todos durmiendo. Los Elfos Domésticos habían hecho un festín exquisito de dulces, fruta y algunas comidas surtidas y, como es común, todos tenían mucho sueño y se habían ido a dormir.
Incluso Ginny, a quien le gustaba estar con Harry, Hermione y su hermano, no había podido resistir el sueño y también se fue.
No es que a Harry no le gustara estar con Ginny, todo lo contrario, le agradaba mucho, pero llevaba tiempo esperando a que estuvieran los tres amigos solos, para hablar acerca de los Horrocruxes y cómo encontrarlos.

- ¿Qué puedo hacer, chicos? ¡No parece que tengamos ninguna pista sobre ningún otro Horrocrux... y no tenemos todo el tiempo del mundo.

- No sé, Harry. La próxima semana hay una salida a Hogsmeade, te podrás relajar un poco... ¿no te parece?

- Sí, tienes razón... –dijo Harry sin hacer mucho caso a su amigo, pues al parecer se le había ocurrido algo-.

Debió ser que en su cara se notaba mucho la alegría y el triunfo, porque Hermione preguntó:

- Harry... ¿en qué estás pensando ahora? Dínoslo, haber si te podemos ayudar.

- Es que se me había ocurrido una idea sobre Hogsmeade... pero hay algo más importante aún, y lo podemos hacer ahora mismo.

- Pero... ¿de qué se trata Harry? –preguntaron Ron y Hermione.

- Shhh... callaos un momento –les ordenó Harry-. ¿Dobby? ¡Dobby!

El Elfo apareció delante de ellos, tambaleándose un poco. Harry lo cogió a tiempo, pues casi se cae al suelo.

- Lo siento... ¿te hemos despertado?

- ¡¡¡Señor Potter!!! ¡¡Qué alegría verlo nuevamente, señor!! Dobby no sabía si iba a volver a verlo, señor. Oí que querían cerrar Hogwarts, pero al final no fue así, ¡y usted vino, señor! ¿Qué puede hacer Dobby por usted?

- Hola Dobby. Disculpa por despertarte. Y no hables tan alto, o los demás te oirán, y no quiero más problemas, bastantes tengo ya. Bueno te he llamado para preguntarte si sabes algo acerca de...

- ¿Acerca de qué, señor? –preguntó el elfo, esta vez un poco tembloroso, y con miedo de decepcionar a su amo. Se temía que la pregunta no iba a ser nada buena.

Acerca de los Horrocruxes. Supongo que sabrás lo que son. Pues bien, quiero que me digas qué sabes sobre los Horrocruxes de Voldemort.

Los chicos estaban esperando la respuesta, pero Dobby no decía nada. Se había puesto muy nervioso y temblaba de pies a cabeza. Parecía que quería hablar, pero de su boca no salía ningún sonido. Por fin, tras un largo rato de espera, el elfo habló:

- Señor Potter... Usted tiene razón. Dobby si sabe cosas acerca de los Horrocruxes... cosas que le pondrían los pelos de punta a cualquiera...

- Pero dime, ¿qué sabes?

- Dobby sabe que los Horrocruxes son el resultado de dividir el alma de una persona, señor. También sabe que para ello es necesario haber cometido asesinatos, señor.

- Sí, sí, Dobby... todo eso ya lo sabemos. Lo que necesito que me digas, es algo acerca de los Horrocruxes de Voldemort. Qué objetos son, o el paradero de alguno de ellos, ¿comprendes?

- Sí, señor, comprendo... –se estaba poniendo muy nervioso-. Pero Dobby no puede... Dobby no debe...

- ¿No debes qué? Vamos dilo.

- Dobby no puede hablar acerca de ese tema, Harry Potter. Dobby sí sabe cosas acerca de lo que el señor me preguntó, pero Dobby no debe hablar... Dobby no debe decir nada... o algo terrible le sucederá al pobre Dobby.

- ¿Y qué te podría pasar por decirme algo así? Vamos, Dobby, necesito esa información. Es muy urgente.

- ¡A Dobby le hicieron una especie de encantamiento, señor! ¡Dobby no debe decir nada! Si Dobby desvela algo relacionado con ese tema... ¡sus poderes mágicos desaparecerán! –gritó Dobby asustado-. Señor, imagínese la vida de Dobby sin poderes mágicos... Si ahora que los Elfos Domésticos tenemos magia y nos tratan como a esclavos... ¡si nos quitaran los poderes, ya no serviríamos ni para eso, señor! Dobby moriría de hambre. Y aunque Dobby no estuviera bajo ese encantamiento, tampoco debería desvelar la información... lo único que Dobby sabe sobre los Horrocruxes, lo oyó en casa de los Malfoy... cuando servía para ellos, señor

Lo siento señor pero debo regresar antes de que alguien se de cuenta de mi ausencia.

Y así se desapareció dejando a los tres amigos solos y sorprendidos.

- Que creéis que escucho - dijo Harry con cara de asustad.

- No lo se - dijeron los otros dos al unísono.

- Pero debemos averiguarlo- prosiguió Ron.

- La P.E.D.D.O - dijo Hermione pensativa - podríamos intentar quitar el encantamiento sobre Dobby y que el pueda hablar sobre lo que sabe.

- Mañana iremos a la Biblioteca a buscar libros sobre elfos domésticos y encantamientos, os parece bien?- comentó de nuevo Hermione

Todos se fueron a dormir, pero antes Harry y Ron hablaron sobre lo que se le había ocurrido a Hermione.

A la mañana siguiente Harry se levantó y bajo a desayunar

Cuando llego al comedor se encontró con Ron y Hermione que hablaban en bajo.

-Hola Harry (le saludaron los chicos)

-¿Qué estáis tramando? ¿es sobre lo de anoche?
- Si Harry, pero mejor lo hablamos después de la clase de pociones.

Terminaron el desayuno y se fueron hacia su primera clase del año, pociones. Entraron en el aula, que estaba cerca de las mazmorras, y se sentaron en los primeros bancos de la derecha del aula. Esa primera clase la compartían con Huflepuff.
El profesor entro y dijo:

- Buenos días chicos, bienvenidos a la primera clase de pociones, de este año de éxtasis.
- En esta primera clase, preparareis la poción que queráis.

Pero profesor, como la que queramos...

- Si, Señorita Granger, pero esta vez no podréis utilizar ningún libro o ayuda, sino que deberéis acordaros. La creación de pociones en un momento improvisado puede salvaros la vida.

Todos los alumnos fueron a coger ingredientes para sus pociones y volvieron a sus asientos.
A diez minutos escasos para acabar la clase el profesor Slughorn empezó a recoger cada poción y a observar.

-Sorprendente señorita Granger como siempre. No lo he comprobado pero estoy seguro que esta poción matalobos será muy efectiva.

Acto seguido se sonrojo Hermione

-A ver Ron una poción reductora. Va mejorando.

Paso por Harry que hizo una poción de pimienta. Siguió pasando y revisando hasta que llego al caldero de Hannan Abott.

-¿Qué es eso?
-Señor, intenté hacer una poción felix felicis, pero...
-Bien, me gustan los que aspiran. Pero como ya sabrás esta poción no se hace en un día, así que me gustaría que cuando las terminara me diera un frasco con una muestra. Pero debe realizarla en el aula. Si necesita algún ingrediente especial no dude en visitarme a mi despacho.

En ese instante sonó el timbre y todos los alumnos empezaron a recoger y abandonar el aula.

Chicos creo que va a ser mejor hablarlo en la sala común, hay mucha gente y no quiero que nos oigan- les dijo Hermione.
- Tienes razón- dijo Harry un tanto decepcionado, ya que no veía el momento de hablarlo.

La siguiente clase era la de Defensa Contra las Artes Oscuras y se notaba en el ambiente, todos estaban muy animados, era la primera clase de Tonks, y todos estaban desando verla. Querían que las clases fueran como cuando las daba Lupin, pero con un toque más juvenil.

Esta apareció en el aula, con su habitual sonrisa y con su, también habitual, pelo rosa chicle. Los alumnos pusieron caras de asombro.
Desde el regreso de Voldemort habían cambiado demasiado las cosas como para enseñar sólo lo que venía en el libro y Tonks optó por enseñar encantamientos de ataque.

Para ese primer día, Tonks eligió un hechizo especialmente difícil, había que petrificar y hacer levitar a la vez al oponente, el hechizo estaba provocando efectos extraños como alumnos flotando y gritando al verse de color azul o gente petrificada en el suelo a la que solamente le levitaba el pelo.

- Venga chicos, intentadlo con más concentración- dijo Tonks- recordad que debéis visualizar en vuestra mente al oponente levitando y hacedlo de forma no verbal, se por experiencia que los hechizos de ataque no verbales son increíblemente más efectivos, además la gran mayoría ya los domináis.

No había unos resultados muy alentadores, la que más cerca había estado de conseguirlo había sido Hermione, pero ni ella lo había logrado a la perfección, su compañera Parvati levitaba petrificada de cintura para arriba y sus piernas se agitaban descontroladamente, todos la miraban asustados y Tonks había tenido que intervenir.

- Bien chicos, escuchadme- prosiguió la profesora- agitad la varita de abajo arriba describiendo una curva y decid conmigo:

¡IRACUNDO ASCÉNDERE!

Esta vez si que hubo resultados, Parvati levitaba perfectamente petrificada y los demás iban mejorando mucho su técnica.

- Profesora- dijo Harry- disculpe la pregunta pero... ¿para qué queremos tener a un mortífago petrificado por los aires? ¿no sería mejor tan sólo petrificarlo?

- Buena pregunta, si señor- dijo Tonks animada de poder explicarlo- cualquiera que sea petrificado puede despetrificarse si se conoce el contrahechizo, pero a quien le han encantado con un IRACUNDO perfectamente realizado sólo puede volver a su estado normal si se realiza el contrahechizo con la misma varita que lo conjuró.
Así que, Harry, si tienes un mortífago petrificado por los aires, guárdate bien tu varita- añadió Tonks sonriendo.

Todos los demás también rieron, Harry pensó que era un buen hechizo y una buena contestación, pero se le heló la sangre al recordar algo... Voldemort tenía su misma varita.

Los tres amigos se saltaron el almuerzo, para ir por fin a la biblioteca. Ese primer día no había clase después de comer, así que era el día perfecto. Pasaron las horas pero ni Hermione lograba encontrar nada, Ron no aguantaba mas, estaba muerto de hambre, y los tres decidieron abandonar la biblioteca, perseguidos por la mirada de Madame Prince.

Llegaron a la sala común, y por sorpresa encontraron a Ginny con unos bocadillos.

- Tomar- les dijo Ginny a los 3. - No os he visto en la comida y pensé que estaríais haciendo algo que yo no podía saber- Gracias - se levantó enfadada y subió corriendo al dormitorio de las chicas dejando los bocadillos para Harry, Ron y Hermione sobre la mesa.

Después de comerse lo que Ginny les había guardado del almuerzo, ya no les quedó tiempo para charlar ni nada.
Así que Ron y Hermione se fueron a dormir.

Harry, aprovechando que estaba solo, decidió preguntarle otra cosa a Dobby. ¿Por qué no probar de nuevo?.

- Dobby... vuelve, por favor, necesito hablar contigo.

Y, al instante, allí apareció Dobby, haciendo crack.

- Señor, ya sabe que no le puedo decir nada... no me vuelva a preguntar lo mismo.

- Ya, Dobby, ya lo sé... pero no te he llamado por eso. Antes que nada quería pedirte disculpas por insistirte tanto el otro día... no era mi intención... es que simplemente no entiendo cómo te han podido hacer algo así... y menos los Malfoy... esta vez han llegado demasiado lejos.

- Todo lo que oí y descubrí sobre los Horrocruxes lo escuché allí, cierto.
Y por eso sé tanto sobre ese tema, señor. Pero eso no quiere decir que fueran los Malfoy los que me hicieran algo así. Eso es magia muy avanzada incluso para ellos.

- Pero entonces... ¿quién fue, Dobby? A lo mejor te puedo ayudar, me tienes que decir quién fue.

- Señor... no puedo. No insista.

- Vale, pero al menos dime algo... ayúdame, yo no puedo hacer todo solo.

- Señor, sólo le diré una cosa. El que me hizo el encantamiento, estaba de nuestra parte. Siento no poderle ser de más ayuda, señor.

- Dobby... Hermione se está encargando de que te podamos liberar del encantamiento... verás, ella ayuda a los Elfos Domésticos, formando el P.E.D.D.O... y te va a ayudar, ya verás.

- Señor Potter, me temo que la señorita Hermione no podrá hacer nada... le vuelvo a repetir que es magia muy avanzada... pero en fin, hagan lo que puedan.

Y desapareció con otro "crack".

Dobby había dicho algo... algo que hacía que Harry sospechara de... ¡Snape!

Harry subió al dormitorio, Ron ya estaba dormido, pero le despertó.

- Ron - decía Harry en voz baja para no despertar a los demás- Dobby me ha dicho que el encantamiento que le han hecho ha sido realizado por alguien de nuestro bando, creo que ha sido Sn...

- Harry llevamos tres horas haciendo deberes, tengo sueño y ya sabes que de Dobby no vamos a sacar nada- le contestó Ron sin hacer caso a lo que él le había dicho- mañana hablamos con Hermione y se lo decimos a ver que opina.

- ¿No eres capaz de pensar sin Hermione?- le contestó Harry enfadado

- Eh, si claro- dijo Ron un tanto avergonzado- lo que pasa es que tengo sueño, lo siento. Mira Harry además no creo que haya sido Snape, como iba a entrar en Hogwarts, encantar a Dobby e irse sin que nadie le viera...

Ron tenía razón, el colegio estaba muy vigilado y nadie entraba sin que fuese visto por los aurores, además Snape no tenía poder sobre Dobby y no podía mandarle aparecer en otra parte, tendrían que buscar a otra persona.

- Si, es verdad- dijo Harry ruborizado por haber pasado por alto algo tan lógico- mañana hablamos, que duermas bien Ron.

Una vez en la cama, Harry siguió dándole vueltas al mismo tema... si Snape no era el que “estaba de nuestra parte”... ¿quién más podría ser?
Pero de repente otra posibilidad le vino a la cabeza. A lo mejor, eso de que ANTES estuviera de nuestra parte y ahora no...
No tenía por qué significar que dicha persona se cambiara de bando... a lo mejor significaba que... ¡estaba de nuestra parte, pero luego murió!
Pero eso quería decir que había sido Dumbledore!! Imposible... si precisamente fue él quién le explicó todo para que Harry continuara... ¿por qué iba a hacer algo así? Harry necesitaba información, y si Dobby sabía cosas, era fundamental que se lo contara.
Volver arriba
Ver perfil de usuario Enviar mensaje privado Enviar email

Mostrar mensajes de anteriores:   
Responder al tema    Foros de discusión -> Harry Potter y la Fuerza Pársel: SECCIÓN para LEER Todas las horas son GMT
Página 1 de 1


 
Cambiar a:  
Puede publicar nuevos temas en este foro
No puede responder a temas en este foro
No puede editar sus mensajes en este foro
No puede borrar sus mensajes en este foro
No puede votar en encuestas en este foro

Mapa del sitio - Powered by phpBB © 2001, 2002 phpBB Group.
Theme Designed By Arthur Forum

¿Quieres crear un foro gratis como este? foro gratis